Un producto que ha sido localizado correctamente tiene la apariencia y el comportamiento de un producto originalmente escrito y diseñado para la cultura de destino. A continuación se presentan algunos elementos que, además del idioma, deben considerarse para localizar efectivamente un producto o un sitio web. Se trata de las unidades de medida, formatos de números, formatos de dirección, formato de hora y fecha (largo y corto), tamaños de papel, fuentes tipográficas, selección de fuente predeterminada, diferencias de mayúsculas, conjunto de caracteres, tablas de ordenación, separadores de palabras, regulaciones locales, cuestiones de derechos de autor, protección de datos, pagos, conversión de divisas, impuestos...
El proceso de localización estándar incluye los siguientes pasos básicos:
Dependiendo del tamaño y la complejidad del proyecto, este proceso puede requerir la coordinación de diferentes profesionales: Gestor de cuenta, Gestor de proyecto, Traductores, Correctores, Ingenieros, Autoedidores y Evaluadores de garantía de calidad. Ciertos proyectos también pueden requerir evaluación por parte de expertos en la materia.