Dirigir una organización de contenidos es como dirigir una orquesta: redactores, editores, diseñadores y demás. Para cumplir plazos y conseguir que el trabajo se realice, todos tienen que estar alineados y sincronizados.
Todo para mantener el flujo de creación de contenidos, de modo que pueda concentrarse en lo que más importa: crear contenidos que sus lectores amarán.